Despues de una larga ausencia de este blog, me pongo las pilas e intento recapitular, ahora desde Nepal, la segunda parte de nuestro periplo por Vietnam, ya viajando solos Vicci y yo despues de que que Eli y Yayi se adelantaran y de que Nacho, previo paso por Halong, se volviera a Espania.
De Saigon, pusimos rumbo, siguiendo la costa, hasta Mui Ne, una pequenia poblacion pesquera que poco a poco habia habido creciendo en turismo, en parte gracias a su cercania a Saigon. Playas bastante decentes (para Vietnam, evidentemente no es Tailandia), un sinfin de restaurantes de todo tipo alineados a lo largo de una gran avenida-carretera que se prolongaba casi 10km, y sobre todo, la mayor atraccion, unas dunas de arena a lo Bolonia en Tarifa, para los que hayais estado sepais de lo que hablo. Se echaba de menos la playa y la tranquilidad de no hacer nada, despues del estres de la gran ciudad, asi que nos demoramos ahi 3 dias con sus respectivas noches, en la que poco se podia hacer una vez se cenaba a las 7-8 de la tarde: asi es la vida en la mayor parte de Asia, la gente se recoge pronto y se levanta pronto.
Curiosamente, no fueron las dunas lo que mas nos cautivo, sino el pequenio pueblo de pescadores cercano a la retahila de hostales. Podeis ver en las fotos el colorido de los barcos pesqueros, y el otro tipo de barcos, a modo de medio coco gigante, que usaban. Resulta francamente curioso ver como, con un unico remo, conseguian avanzar mas o menos en linea recta con este tipo de embarcacion. Casi casi compro un pescaito fresco a la simpatica senoria que estaba en el mercado, al final me contuve. Podeis ver tambien a Vicci en nuestra flamante moto que alquilamos para el paseito al pueblo y las dunas. Su primera experiencia sobre dos ruedas le depararia un final agridulce, aunque podia haber sido peor...dejemoslo en que tiene un bonito tatuaje-herida de recuerdo... y es que, en Vietnam quien por desgracia no tiene alguna herida de guerra....
De Mui Ne nos adentramos un poco al interior de Vietnam (es relativo esto de interior porque como veis, el pais es muy muy alargado...), para ir a una antigua "estacion de te" en las montanias, a 1400m, donde en la epoca colonial los franceses se relajaban de los quehaceres cotidianos. Dalat nos habian dicho que destacaba especialmente por sus alrededores, alrededores a los que no fuimos, por falta de tiempo en parte, y por ausencia logistica! En Vietnam esta todo super orientado al turismo, y como te desvias un poco del camino que llevan todos los turistas, las agencias de viaje se bloquean y no te ofrecen soluciones (o te dan unas claramente fuera de nuestro presupuesto). De Dalat pues nos quedamos con un accidentado camino de 7h en bus montania arriba, un clima bastante agradable, sin necesidad de ventilador por las noches, unos restaurantes de comida local mas que aceptables (de nuevo, remito al blog de Yair para mas informacion culinaria asiatica), y algun que otro punto de interes curioso.
Por ejemplo, "la casa loca", obra maestra de una arquitecto, curiosamente hija de un ex-presidente vietnamita, que se dedico a improvisar, y que a lo largo de 10 anios, ha ido creando una casa-hotel (si, puedes quedarte ahi a pasar la noche), cuya definicion mas apropiada seria Gaudi, pero a lo bestia :-) (y si no, mirad la foto de Vicci con el canguro diabolico....)
Tras el paso "fallido" por Dalat, breve pero intenso, volvimos a unirnos a las masas de turistas que suben, siguiendo la linea costera, de Saigon a Hanoi, parando en la archipopular ciudad de Nha Trang, el Benidorm de Vietnam. Quiza porque ya ibamos avisados por Yair y Eli, y por lo que habiamos leido en la guia, no esperabamos gran cosa de esta ciudad y por tanto, no nos decepciono en demasia... Benidorm lo resume todo, pero con mucha menos fiesta: eso si, una playa grande y ancha, con kilometros para andar y primera vez que vemos un paseo maritimo por el que dar una vuelta con vistas a las olas. Lo mejor, la cena que nos pegamos en un italiano, autentico, de los que el duenio, siciliano por supuesto, sale un ratito despues de la cena a charlar contigo y a asegurarse de que la comida ha sido de tu agrado! y mas que eso, por fin un rissotto en condiciones, en el pais de la abundancia de arroz! :-)
En Nha Trang creo que no llegamos a estar ni un dia completo, lo justo para darse otro chapuzon, y poner rumbo a Quy Nghon, una version, decian, mucho mas relajada que Nha Trang... mismas playas y una fraccion de turistas. En total, creo que contamos 4 turistas jeje, pero pasamos ahi un par de dias agradables, con nuevo alquiler de moto (esta vez sin percances) y dia de picnic en playa desierta cercana. De Quy Nghon lo mas destacable seria el poder ver como viven su vida los vietnamitas de un pueblo-ciudad costera cuando no han sido todavia abordados por el turismo salvaje.
Aparte de la playa, habia un par de torres de arquitectura Cham, recordais? esa etnia minoritaria musulmana tambien afincada en Camboya. Unas torres muy bonitas, de las que me gustaria enseniaros fotos, asi como del resto de viaje de aqui en adelante, pero lamentablemente nos dejamos olvidada la camara en esas torres, y a los 5 minutos de darnos cuenta y volver, evidentemente, ya no estaba... cual libro de Agatha Christie, me atreveria a decir casi con total seguridad que el culpable fue el jardinero, pero nos quedaremos para siempre con la duda... Asi que a partir de ahora, y hasta Hanoi donde nos compramos otra camara, me tomo la licencia de robar las fotos que hizo Yair, aunque no viajaramos juntos, para que no os aburrais mucho con solo letra impresa.
De Quy Nghon, de nuevo por la costa, hasta Hoi An, ciudad que quedo intacta pese a la guerra y que en mi opinion, es la ciudad mas bonita de todo Vietnam. Ala, ya lo he dicho y no hay mas que aniadir... ademas, no tengo fotos... :-p no en serio, cosas de Hoi An, empezamos por lo material y consumista.... hay tanta concentracion de sastres por metro cuadrado que es literalmente imposible que no te hagan un traje (en el buen sentido :-p)... creo que por 40 euros y a medida merece la pena no? desventajas, lo que para un hombre es entrar en la tienda, elegir color y material, un minuto mientras te miden, y volver a recoger el traje, listo en 24h, para una mujer puede ser un autentico infierno! y digo infierno y no paraiso porque, cuando se tiene la capacidad de decidir hasta la forma, material y el color de la hebilla de los zapatos soniados (sin mencionar que se puede llevar una foto de una revista y te la calcan...)... las ramificaciones son infinitas y el tiempo que dedicas a las compras pasa leeeeeeentamente jajaja (nada nuevo bajo el sol que no sepan miles y miles de hombres no?)
Pasando a otras cosas, la playa... ah, pero Hoi An tiene playa? pues si, y muy muy bonita, pese a que apenas la mencionan de pasada en las guias de viaje... Una playa ancha, con olas para divertirse un poco en el mar, con esterillas improvisadas en la arena donde restaurantes callejeros te sirven unas almejitas con salsa de chile para chuparse los dedos, y sobre todo, un paseo en bici a lo largo del precioso rio que cruza la ciudad y que desemboca en la playa, con campos de arroz a los lados y vietnamitas con su tipico sombrero conico faenando... en fin, de postal! En la playa estuvimos dos veces, y en Hoi An en total casi 5 dias, con eso digo todo, aunque no hay fotos para corroborarlo.


La ciudad de Hoi An es patrimonio de la humanidad, y tiene influencias asiaticas, japonesas y chinas mezladas con la propia arquitectura local. Destacan como cosas a no perderse un puente japones, unas cuantas pagodas chinas, y casas de comerciantes preservadas cientos de anios.Tambien es una delicia pasear las callejuelas, especialmente de noche, cuando todos los farolillos que cuelgan de los restaurantes se iluminan, dandole un ambiente muy especial. El rio que divide a la ciudad le dota de un toque rural, y los comercios, ademas de las ya mencionadas sastrerias, se dividen entre restaurantes que ofrecen occidental y vietnamita, con especialidades locales unicas de la zona, y tiendas de artesania. Entre las compras, los paseos por la ciudad, y la playita, como digo, nos entretuvimos bastante en Hoi An. Tambien ayudo la piscina del hotel recien construido donde nos alojamos, un pequenio lujo que nos dimos. Al final, tendriamos que correr, se nos acababa el tiempo y quedaban tantas cosas por ver el el norte de Vietnam...
Pensaba hacer un post largo con toda la segunda parte de Vietnam, pero me lo he pensado mejor, asi que, cual Conferencia de Ginebra, en 1954, en la que se dividio a Vietnam en dos partes usando el Paralelo 17, yo voy a dejar Vietnam "del Norte" (ya no tal desde la reunificacion del 75), para el siguiente post, que vendra en breve...(ala Eli, ya puedes criticarme por este ultimo parrafo y decirme que parezco una guia :-) )


