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en la costa caribeña de Colombia!

Buenas de nuevo, en lo que será mi penúltima entrada en este blog... Si amiguitos, mi viaje, lamentáblemente se acaba; porque aunque tengo ganas de volver a España a veros a todos vosotros, lo cierto es que los que hayáis seguido este blog asuidamente sabréis que se vive de puta madre de vacaciones :-) (bueno, y los que hayais visto alguna que otra fotito también...) En apenas 9 días contando a partir de hoy, estaré de vuelta en Madrid... pero mas que hablar de lo que será, de lo que haré con mi vida una vez llegue al frio madrileño (por aquí hace 35 grados en Colombia jejeje), vamos a hablar de lo que han sido estas 2 últimas semanas para mí no? ;-) Y nos quedamos un lejano ya parece 3 de Noviembre, día en que volé de Panama City a Cartagena de Indias, cambiando de golpe no solamente de país, sino también de continente. Abandonaba, después de casi 5 meses ininterrumpidos (con una breve escala en Cuba) Centroamérica, para explorar, como reza el título de mi blog, esos "alrededores"; y digo alrededores porque Sudamérica es lo suficientemente extensa como para que decidiera ya antes de salir de España que bien merecía un viaje dedicado exclusivamente, quien sabe si 6 meses o 1 año entero, porque es entrar a Sudamérica y las distancias se vuelven inabordables. Pero basta de prolegómenos, vamos a hablar de Colombia, un país que me está fascinando, un país donde tienen que lidiar día a día con la mala fama de ser el productor del 80% de la cocaina del mundo, y con un grupo armado revolucionario, las FARC, y su contraparte de grupos paramilitares que se toman la justicia por su mano visto que el gobierno se ve impotente de parar el conflicto. Dicho esto, es un país fascinante, aún no tan "estropeado" por el turismo como otros de Centroamérica, quizá por el medio y reticencias del turista de visitarlo... lleno de gente muy muy amable (esto no es ninguna novedad en este continente); y mención aparte para el tema de las mujeres, bombardeado como he estado por otros viajeros que me decían que las mujeres de Colombia son increiblemente guapas, y asumiendo que no son mi estilo de belleza, he de rendirme a la evidencia... es verdaderamente impresionante! por aquí caminas por la calle y es como estar en una pasarela de modelos continua, y cuando ya se ponen a bailar sus ritmos locales salseros, cumbieros y merengones, apaga y vamonos ;-) También he decir que por fin he tenido suerte en el tema de fiestas, porque al poco de aterrizar en Cartagena, ese lunes 3 de Noviembre, me enteré que a partir del siguiente martes, 11 de Noviembre, comenzaban las fiestas locales, coincidiendo con el aniversario de la comienzo de la independencia de la ciudad de los españoles, y que asimismo coincide con el certamen de Miss Colombia que se celebra todos los años en esta hermosa ciudad. Y es que aquí, como ya he dicho, la belleza es algo que se toman muy seriamente, y el concurso de Miss Colombia es todo un acontecimiento nacional, con visitantes de todos los rincones de Colombia y algún que otro extranjero, que como yo, está en el lugar adecuado en el momento adecuado :-) El caso es que las fiestas de Cartagena me hicieron, como otras tantas veces, modificar mi plan inicial; así que en lugar de pasar unos días en la ciudad, decidí irme más al este, pero siempre en la costa, pasando por Barranquilla (si si, "en Barranquilla se baila así", como dice Shakira, que es lugareña de ahí ;-) ), hasta Santa Marta, ciudad ideal para explorar el parque nacional Tayrona. Así que para alla me fui, después de hacer noche en Cartagena, junto con un neozelandés al que le pareció bastante bien mi idea de regresar para fiestas a Cartagena. Después de un viaje infernal de 8 horas (cuando supuestamente se tarda 4), llegamos a Santa Marta, donde pasamos los siguientes 4 días... La ciudad me gustó bastante, conjuga el aire caribeño con su paseo marítimo y su playita donde se bañan los locales, con un encanto propio de una ciudad de casi medio millón de habitantes, aderezado con una animada noche llena de bares con ritmos latinos. Conocimos algunos colombianos que nos sacaron de fiesta y nos hicieron más amena la estancia. Entre medias, pasamos una noche en el parque Tayrona, uno de los parques (dicen), mas bonitos de Colombia, pero que a mí, después de viajar por todo el caribe centroamericano, me dejó bastante indiferente la verdad... más de lo mismo, palmeras y playas caribeñas pero faltando algo de encanto... Aun así, estuvo agradable escapar del bullicio de la ciudad por un par de días. Nota curiosa, el minucioso examen de nuestro equipaje que nos hicieron los militares a la entrada del parque (primera vez que me pasa en un parque nacional). La razón que se me ocurre? Recientemente, el presidente Álvaro Uribe ha puesto en marcha un plan de choque, el plan Colombia, para acabar con las FARC y con el narcotráfico de una vez. Estos dos temas están intimamemente relacionados, puesto que las FARC se autofinancian mediante la venta de cocaina. Así pues, se decidió fumigar los campos de coca con aviones, dejando, como es lógico, sin rociar, las zonas protegidas del país, o sea, los parques nacionales... Podéis adivinar donde se dedican ahora los traficantes a cultivar su preciada droga no? :-) De Santa Marta, y ya sin Hayden, decidí intentar volver a bucear en un pueblecito de pescadores llamado Taganga, tradicional refugio de mochileros que eluden Santa Marta. Así que ahí me fui y ahí pasé otros 2 días, de relax total en la playa (he de decir que no demasiado buena la verdad). Lamentablemente, no pude bucear el barco hundido que había ahí, puesto que era temporada baja y no había el mínimo de 3 personas interesadas en contratar las inmersiones. Así que el buceo tendrá que esperar hasta otro de mis viajes, no creo que en España merezca la pena hacerlo después de haber buceado en el Caribe. El lunes pasado regresé a dormir a Cartagena, previa reserva en el albergue, anticipando que la ciudad sería un caos. Y no me equivocaba, la noche del lunes la pasé paseando por las calles en el centro antiguo de Cartagena. Los cartagineses, hartos de ser saqueados continuamente por barcos piratas, decidieron construir una muralla que les protegiera, y en los confines de esa muralla, accesible a través de la preciosa plaza del reloj, se encuentra el casco antiguo de la ciudad, una ciudad que ha crecido a base de sus suburbios (increible el contraste de la pobreza en estos barrios con la zona turística del centro) hasta la una cifra superior al millón de habitantes! (quien lo diría!). El lunes todo estaba callado, a la espera de la fiesta que comenzaría al día siguiente... a las 3 de la tarde del martes, desfile local, con las reinas de belleza locales y las comparsas, grupos folklóricos y todo el que quisiera desfilar. A ver el desfile me fui con un par de chicos belgas, y pronto descubrimos, que aparte del suministro continuo de cerveza con el que te bombardean los vendedores locales, es tradición rociar con esprays de nieve, con harina y con pintura de colores (de esa que jode la ropa, si!), a todo quisqui. Para muestra, un botón, con las fotos que podéis ver en este post.. la fiesta comenzó a las 3 de la tarde y terminó a eso de las 5 de la mañana... con muchas cervezas, ron Medellín y kilos de harina a nuestras espaldas... Me recuerda a las fiestas en España, la gente está bailando en la calle y no entra en los garitos, mis preferidas! El resto del tiempo en Cartagena ha sido más de lo mismo, así que no os voy a aburrir demasiado; he estado alternando fiestas por la noche con playita por el día y turismo entre medias. No me equivoco al decir que el Cartagena, en especial su casco antiguo, es la ciudad más bonita en la que estado, no sólo en este viaje, sino en toda mi vida. Tiene magia, un encanto especial, la arquitectura colonial está increiblemente bien conservada y es una delicida para los ojos. Además, la ciudad tiene una zona "pija", Bocagrande, que se asemeja mucho a Cancún, una delgada franja de tierra llena de hoteles lujosos y torres de apartamentos, y una playa de arena llena de vida y de gente, con un agua sorprendentemente limpia para estar en plena ciudad. El jueves tocó el desfile nacional, con las reinas de los 25 departamentos o regiones de Colombia montadas en carrozas saludando al público (son bastante feas la verdad, más guapas las chicas que se ven por la calle..), y ayer lunes el certamen oficial. La nota negativa, el domingo por la noche, otra fiesta grande por la noche, y después de 6 meses sin prácticamente ningún percance, me robaron la cartera, con algo de dinero y la tarjeta de crédito. La manera, muy común aquí me enteré después, usándose de los sprays de nieve rociándome durante varios segundos mientras un compinche me metía la mano en el bolsillo... suerte que ese día no llevaba la cámara de fotos, me hubiera jodido en el alma! Es sólo dinero, pero aún así, una nota negativa para el pueblo colombiano, pagan justos por pecadores... pero puede entenderse, porque la pobreza aquí, pese a lo turístico de Cartagena, es muy explícita, más si cabe que en los rincones de Centroamérica por donde he andado. Hoy, para salir un poco de la ciudad, me he ido a un volcán de lodo que hay cerca de Cartagena. Se trepa al crater del volcán y te sumerges en un lodo viscoso que te hace flotar, donde unos lugareños te hacen un masaje relajante por una propinilla. Luego te bañas en la laguna cercana. Se supone que el barro tiene propiedades terapéuticas... de momento yo no tengo ninguna dolencia así que no puedo opinar si me ha servido o no, pero desde luego es toda una experiencia sumergirse en un volcán de lodo! Y poco más que contar, creo que todavía me voy a quedar unos días más en Cartagena; ya no me merece la pena irme hasta Medellín y el Eje Cafetero; me da mucha rabia, pero ya solo el viaje son 13 horas, las distancias son inmensas aquí, y yo odio estar tanto tiempo en un bus. Además, tengo claro que voy a volver a Sudamérica a verlo con calma, así que por seguro volveré al interior de Colombia, a ver a esas chicas de Medellín y de Cali (con fama mundial por lo visto), que dicen los propios colombianos que son las más guapas de todas...y yo que veo a las costeñas y me parece que es imposible mejorarlas jajaja, y a ver las plantaciones de café, y a disfrutar del interior de Colombia, que creo no tiene nada que ver con la costa donde me estoy quedando. Me tira mucho el Caribe, que le voy a hacer, me ha estado acompañando durante practicamente todos estos 6 meses. El miércoles que viene vuelo desde Bogotá, si puedo me daré un garbeo por pueblecitos cercanos a la gran ciudad de 8 millones de habitantes!, el jueves, un día después por esas cosas de los cambios horarios, estaré con todos vosotros en Madrid... plis que no haga mucho frio, que mi piel ahora no está acostumbrada ya! Nos vemos por Madrid!