Muy buenas despues de unos cuantos dias incomunicado! Acabo de volver de 3 dias por la jungla del Peten, 60 kilometros por autentica jungla guatemalteca, coronando el ultimo dia, ayer, en las ruinas mayas de Tikal, realmente impresionante! (lastima que no tenga fotos porque, inteligente por mi parte, me deje la tarjeta de memoria en Flores y no pude usar la camara :-( )
Toda una experiencia la verdad, algo que repetiria, y que probablemente repita
antes de que termine este viaje. Este viaje que ayer cumplió 3 meses y 5 días, exactamente el ecuador. Asi que ahora afronto la segunda mitad de mi viaje, todavia en Guatemala, y sin una decision clara de a donde ir ahora mismo. Por supuesto, tengo que ir al sur, hasta Panama, donde el 3 de Noviembre tengo el vuelo a Colombia, pero dudo entre demorarme (como dicen aquí), 1 semana mas en Guate, o poner rumbo a El Salvador. Todo lo que me retrase serán menos semanas para visitar Nicaragua (me han hablado maravillas), Costa Rica y Panama. De momento, mañana me voy de nuevo para el sur, para Rio Dulce, al otro extremo del rio del mismo nombre que desemboca en el Caribe y que ya visite en Livingston, de camino entre Belice y Honduras. Al día siguiente ya se verá lo que hago...
Pero mas que hablar del mañana, mejor hablar del pasado, y de estos mas de 10 dias desde que escribi aqui por ultima vez. Me quedé por Quetzaltenango, Xela, creo recordar, con la americana y el guatemalteco. Bueno, ahora mismo he cambiado compañeros de viaje (por lo visto no puedo estar mucho tiempo solo), y he cambiado el inglés por mi idioma nativo, pese a que ahora viajo con Sandra, una italiana que vive en Berlin y que habla casi perfecto el español. Por qué será que los italianos hablan español pero los españoles no italiano? ahí queda mi pullita habitual a lo paletos que somos a veces jeje :-)
Hicimos noche en Chichi, el nombre corto de la ciudad (abstenganse chistes baratos ;-) ), y al día siguiente Casey se volvía para Antigua, y yo al norte, a Santa María de Nebaj, un pueblecito perdido en las montañas, tristemente famoso porque por esa zona es donde más victimas hubo a consecuencia de la Guerra Civil :-( Por supuesto, victimas del lado guerrillero y de la poblacion civil, donde se calcula hubo 200.000 muertos, mas otro millón de exiliados al sur de Méjico que aún ahora están retornando poco a poco. La premio nobel de la paz y reciente candidata a la presidencia de Guatemala, Rigoberta Menchú, nació no muy lejos de la zona que visité, y ha sido una de las voces que más se han alzado en favor de los derechos de los descendientes de los mayas. Recordemos, Guatemala, a diferencia de otros países de Centroamericano, es mayoritariamente indígena; de hecho, 7 de cada 8 indígenas viviendo en Centroamérica viven en Guatemala.
Al día siguiente, madrugón a las 4 de la mañana y 5 horitas de viaje para recorrer apenas 100km por una carretera de montaña preciosa hasta Cobán, donde volví a tomar otro bus hac
ia Lanquin. Lanquin es un destino turístico que cada vez atrae más gente en Guate, por dos atracciones principales, las grutas de Lanquin y Semuc Champey. En Lanquin, conoci a la italiana con la que viajo, y también me reuní con unos chicos alemanes, que conocí en la frontera de Belice con Méjico. El albergue de Lanquin, la guía no exageraba, sencillamente paradisíaco, tanto que no había camas y tuvimos que dormir en hamacas en el tejado de la recepción, pero bien lo merecía! muy buen rollo, instalaciones con agua caliente, un bar muy cuidado, un jardín inmenso y un río para poder bañarse en la misma parcela! para quedarse toda una vida vamos!
Al día siguiente, nos despedimos de los alemanes, que se iban para otro lado, y pusimos rumbo al la jungla del Petén, al norte de Guatemala, casi en en la frontera con Méjico. Pero no todo es tan fácil jeje, todo el día de camino, y 3 buses después, hicimos noche en Sayaché, una ciudad anodina, sin mucha historia salvo que se quisiera visitar unas ruinas mayas menores cercanas, cosa que por supuesto no hicimos, nos reservabamos para Tikal.
Reanudamos camino para llegar a la ciudad de Flores, construida sobre una isla en el lago Peten Itza. Peten significa lago en maya, e Itzá viene de los pobladores de Chichen Itzá (esas ruinas mayas cerca de Mérida, Méjico), que emigraron y conquistaron esas tierras. Flores es patrimonio de la Uncesco, y no es para menos, las calles están muy muy cuidades, y tiene encanto. A mí, en la primera impresión, me gustó más que Antigua, cosa que corroboro ahora que he tenido más tiempo para visitarla. Pero el viernes nos ibamos directos al Remate, un pueblecito pequeño a orillas del lago Peten Itza, refugio de mochileros y con aguas más limpias para bañarse.
El lunes tocaba levantarse pronto, ir en camioneta hasta un pueblecito, el último literalmente del camino, y ahí encontrarnos con nuestro guía Jesús, que junto con otro chico que guiaba un caballo con la comida y el agua, nos acompañó en nuestro viaje. El primer día eran 6 horas de camino, adentrándose en la jungla pero principalmente camino de tierra por fincas de adinerados guatemaltecos. Primera noche en el refugio de la reserva del Zotz, y de nuevo a ver salir murciélagos de cuevas al atardecer (un pasatiempo guatemalteco por lo visto :-) ), esta vez muchos más si cabe, por algo le dieron el nombre de Zotz, también el nombre del rey maya que moraba esos parajes. El segundo día, visita de las ruinas del Zotz, no se vio mucho, ya que casi todos los templos estaban literalmente engullidos por la jungla, y todavía queda mucho trabajo de restauración pendiente; y por la tarde otras 3 horitas de camino hasta un pequeño refugio, mucho mas rudimentario, donde montamos las hamacas y pasamos la noche, con la agradable compañía de los monos aulladores. Para los que los habéis oído, supongo que estaréis conmigo en que impresionan bastante, suenan como auténticos diablos esos monos enanos, pero que se ayudan de una bolsa que tienen en la garganta para producir sonidos que, si no lo sabes, acojonan bastante la verdad :-)
Hoy ha sido el día más duro, a las 5 en pie, y 5 horitas de camino, está vez bien metidos en la jungla, hasta llegar al Templo 4 de Tikal, el más alto e impresionante. Menos mal que no nos ha llovido en estos 3 días, si bien era un poco putada el calor axfisiante, lo habría sido más tener los caminos enfangados y empantanados y plagados de mosquitos (aún así, me he llevado mi parte, maldita sea por qué leches tendré la sangre dulce! a otra gente no le pican tanto, doy fe! :-( ). No teníamos demasiadas fuerzas para visitar Tikal a conciencia, así que en 2 horitas nos lo habíamos ventilado, aun así, me llevo una impresión muy favorable, a diferencia de otras ruinas mayas, este si que está en medio de la selva. Quizá lo más parecido podría ser Palenque en Méjico, pero ni de lejos hay tanta jungla alrededor. Vamos, que otra ruina maya (creo que ya finalmente la última en mi viaje), y otro matíz a apreciar.
Ahora mismo escribo desde Flores, destrozado del día. Son las 7 de la tarde, hora de cenar (en España es, definitivamente, el único sitio del mundo donde se cena tarde!), y de irse a dormir. Mañana será otro día, casi todo de camino a Rio Dulce. La proxima vez que escriba espero, no porque quiera irme, sino porque ya toca, espero escribir desde El Salvador!
