Isla de Ometepe y San Juan del Sur, bye bye Nicaragua!

Saludetes desde Monteverde, en el corazón de la verde Costa Rica. Toda una novedad llegar a un país que cuyo índice de desarrollo humano (básicamente, como de bien vive uno), es de los mejores de todo Latinoamérica (creo que después de Argentina y alguno otr), país que tiene una de las esperanzas de vida más altas del mundo, donde, como en Cuba, la sanidad pública es gratuita, donde el 99% de la población es blanca o mestiza, lo que significa que los rasgos de la gente son meramente europeos, todo, gracias al turismo... así que debiéramos decir que todo gracias a los yankis ;-) Porque este país está literalmente tomado por los americanos, o eso al menos me han dicho, porque yo apenas llevo día y medio por aquí, y básicamente porque estamos en plena temporada de lluvias, temporada baja pero bajísima en turismo. En Monteverde, donde ahora estoy, normalmente los albergues están a rebosar; en el que me quedo esta noche está vacío, y hasta ha bajado los precios con respecto a lo que dice en mi guía de viaje (primera vez que me ocurre esto!). En Monteverde, población de apenas 5.000 habitantes, el supermercado local se parece tanto a los españoles que no he podido menos que quedarme 10 minutitos recorriendo los pasillos por el mero hecho de ver todas las marcas y opciones de comida... os puede parecer una estupidez, pero después de pasarse 3 meses por Guatemala, Honduras, Nicaragua, donde apenas uno encuentra frijoles y arroz en los estantes, es toda una grata sorpresa poder comprarse una napolitana de chocolate o simplemente un paquete de mortadela (hace como 1 mes que no encuentro mortadela para hacerme un sandwich!).
Pero basta de Costa Rica, que como digo, apenas he llegado y tocará contarlo en otra ocasión; En primer lugar, y para los perezosos que no se meten en mi página de fotos de Picasa, y que ni siquiera se leen la letra del blog, sino que sólo ven las fotitos (jeje, seguro que alguno de esos hay ;-) ), os pongo unas cuantas de las fotos que tomé cuando hice el curso de buceo en Corn Islands, Nicaragua... con los tiburones, las rayas, y yo mismo :-) Me quedé en el anterior post a la vuelta de Corn Islands, donde pasamos un día en Granada para descansar y pusimos rumbo, vía Rivas (si Edu, hay un Rivas también en Nicaragua ;-) ), a la Isla de Ometepe. Esta isla, los nicaragüenses, orgullosos de ella, están intentando que sea considerada una de las nuevas maravillas del mundo... quizá no llegue a tanto, pero la verdad es que impresiona la vista desde el puerto de San Jorge de esos 2 volcanes, Concepción y Maderas, que le dan ese aire único a Ometepe, en mitad del lago Nicaragua, uno de los lagos más grandes del mundo. Como siempre, la idea era quedarse 3 o 4 días, y acabamos pasando 1 semana... La verdad es que Ossi (el chico finlandés), y yo, nos pateamos bastante la isla; en lugar de pasar toda la semana en el mismo lugar, la primera noche la hicimos en Moyogalpa, la "ciudad importante" de la isla (apenas un poblacho sin demasiado encanto); después pusimos rumbo a Charco Verde, desde donde se puede subir al mirador del Diablo y observar unas bonitas vistas de la isla, de los volcanes y de la laguna del Charco Verde, donde los locales no se bañan porque la habita un monstruo, y donde nosotros no nos bañamos porque teníamos al lado las aguas cristalinas del lago Nicaragua ;-) . Ahí pasamos 2 días, prácticamente aislados, y siendo los únicos turistas del sitio (y eso que es uno de los favoritos de los mochileros, como digo, se nota y muucho la temporada baja por aquí), a excepción de 2 chicas americanas que vinieron y se fueron al día siguiente. De Charco Verde, nos fuimos a la Playa de Santo Domingo, la mejor playa de toda la isla, situada en el istmo entre los dos volcanes que se formó al erupcionar uno de ellos. Aunque esta playa, por la temporada de lluvias y estar tan crecido el lago, apenas era una franja de arena, nada que ver con Gandía (jeje, voy a decir algo bueno en favor de España, olé! :-) ). Aun así, el albergue era acogedor, y pasamos una noche ahí, acompañados de unos cuantos ingleses a quienes no había ni dios que los entendiera :-) De nuevo, al amanecer, siguiente destino, cerca de Balguë, ya al otro lado de la isla, en una finca ecológica chulísima, donde todo se reciclaba, y el ambiente hippiesco era palpable. De nuevo elegimos dormir en hamacas (bastante más barato que en dormitorio), a la luz de las estrellas, y después de una excelente cena a base de pizzas cocinadas en horno de leña por los dueños italianos del lugar. No obstante, y pese a lo idílico del sitio, al día siguiente nos mudamos a otro albergue cruzando la carretera, regentado por un irlandés muy majete, que había contratado a otros 2 ingleses, también muy majetes ellos, que sin hacer mucho, se ganaban el alojamiento y la comida (yo creo que más por hacer compañía a Morgan, el dueño). Las hamacas eran igual de confortables que en la finca ecológica, pero de vez en cuando, sí, lo confieso, se agradece algo de contacto con el mundo exterior, y la tele por cable que tenían en la recepción de este hotel ayudaba bastante... curioso lo que se disfruta algo que hace tanto que te habías olvidado de ella :-) Después de llevar viajando 2 semanas con Ossi, que la verdad sea dicha, es bastante dormilón y vaguete, me hizo bien alquilar una bicicleta y visitar la otra ciudad que nos habían recomendado en la isla, Mérida... aunque fue un infierno de paseo, con cuestas arribas y abajo continuamente... si es que lo confieso, me estoy haciendo a la vida caribeña de tumbarse debajo de un cocotero y no hacer nada de nada! es tan fácil acostumbrarse a lo bueno! Y el miércoles pasado ya por fin "conseguimos", muy a nuestro pesar porque nos estábamos quedando sin tiempo para el resto, salir de la isla. Mi siguiente destino era San Juan del Sur, en e Pacífico, refugio de surfistas y ciudad para salir de fiesta. No tenía demasiadas esperanzas depositadas en San Juan, pero pensé que debía intentar aprender a hacer surf en Nicaragua, porque luego en Costa Rica iba a ser prohibitivo. Ossi se vino conmigo, y la verdad es que fue toda una grata sorpresa, una pequeña ciudad con bastante encanto, con una playa, esta sí, bastante similar a lo que estamos acostumbrados por el este de España, y bastante ambiente. En el albergue, aunque no llenísimo, había algunos viajeros, y se hizo bastante amena la estancia ahí. El día siguiente de llegar fuimos a la Playa Madera, una de las mejores para surfear por ahí, pero nada recomendable para principiantes por lo visto, y el mamón del profesor, un peruano, me lo iba contando según íbamos para alla... que si las olas se cruzan y desestabilizan, que si el no quería ir ahí pero le obligaron los de la organización del hotel.. en fin, me agarraré a eso de que era una playa complicada, jajaja, mejor eso, porque la verdad es que en mi primera lección de surf no tuve suerte, no había manera de mantenerse de pie en esas endiabladas tablas jejeje. Pero tiene cierto encanto, así que lo seguiré probando, aunque no se muy bien donde, porque en Costa Rica ya me he saltado las playas del Pacífico.. igual en el Caribe.. o en Panamá... no tenéis fotos de mi con la tabla porque no era muy aconsejable precisamente meterse en el agua y dejarse la cámara en la arena ;-) tendréis que esperar :-) Y el resto de San Juan, pues la verdad, entre una nebulosa de cervezas Toña (la mejor cerveza clara que he probado), y de ron Flor de Caña (el mejor ron, sin duda, que he probado, y he probado bastantes ya en mi viaje...). Para que yo pueda tomarme el ron sin hielo ni coca cola, bueno tiene que ser! Así que saliendo todos los días hasta las 3 de la mañana (lo que aquí es un record), y de resaca al día siguiente. Casi todos extranjeros, una gran comunidad de americanos, una noche, con "open mike", donde todo el mundo cantaba y bailaba (curioso oir cantar a los americanos Clandestino de Manu Chao). Como siempre, y esa va por tí Yair, una pareja de brasileños cantando y amenizando la noche... si es que se hacen querer! Entre tanto extranjeros, también conocimos a una chica nicaragüense, que al día siguiente nos invitó a casa de un amigo suyo francés, monitor de buceo, muy majete el también (os habréis fijado que siempre digo que la gente que nos encontramos son majetes eh? pero es que la verdad es que lo son, y mucho!). De surf no intentamos mucho más, las lecciones son caras, el alquiler de la tabla es caro, el transporte a las playas es caro (no hay buses públicos, hay que coger un jeep privado, es todo un negocio), y además, estábamos demasiado resacosos para poder haber sacado algo bueno :-) El último día nos encontramos una chica argentina (raro, no he visto muchos argentinos viajando), con la que viajamos al día siguiente hasta la frontera de Nicaragua con Costa Rica. En la frontera me despedí de Ossi, después de 3 semanas viajando con el (creo que lo más que he viajado con alguien en este viaje.. se le va a echar de menos!); el se iba para San Jose con Carolina la argentina (toma pareado ;-) ), y yo quería llegar hasta Monteverde, con parada obligada para pasar la noche en Liberia. A 30 km de camino desde la frontera, primer incidente de todo el viaje; control policial, me piden pasaporte, y aparentemente no tenía el sello de entrada a Costa Rica... total, que me tocó bajarme, esperar en la carretera a otro bus, volver a la frontera, sellarme el pasaporte (está fatal indicado, de hecho, a los chicos con los que viajo ahora les pasó lo mismo...), volver a subirme al autobus, y llegar a Liberia bastante más tarde de lo pensado. Estaba reventado de los días de fiesta en San Juan, y de los múltiples viajes ida y vuelta a la frontera, así que no vi mucho de la ciudad y me fui directo a la cama, sin cenar, como los niños malos :-) Hoy ha sido meramente día de viaje, bus de Liberia a Cañas, bus de Cañas a Tilaran, y bus de Tilaran a Monteverde. Los buses en Costa Rica son bastante mejores que en el resto de Centroamérica, no se pueden llamar Chicken buses... por supuesto, son mucho mas caros, como todo Costa Rica. Mañana, a las 8 en pie para hacer la turistada que hace todo el mundo aquí, este "ecoturismo" que de eco no tiene nada.. tirolinas a 800 metros de altura, saltos "a lo tarzan", todo por encima de la copa de los árboles... creo que se va bastante deprisa y es bastante molón... ya os contaré en el siguiente post, así que con esto me despido.. Como dicen por aquí los ticos (se les llama ticos porque a todo añaden un diminutivo "tico"), y que es el lema de todo Costa Rica PURA VIDA!

Nicaragua: del Pacífico al Caribe!

Saludetes de nuevo a tod@s, después de 2 semanas de inactividad por el blog (se que algunos, no demasiados, pero los que leeis el blog, os quejáis de que no lo actualizo jeje, pero es dificil cuando se está incomunicado en una isla paradisíaca caribeña de Nicaragua). Pero como siempre, voy por partes, porque ahora mismo estoy en la preciosa Granada, no la española claro, sino la nicaragüense, aunque, y perdónenme los sureños, no le tiene nada que envidiar a la española...
De León, donde me quedé en el anterior post, aún con Shelley la chica australiana, y con Nick, un inglés, pusimos rumbo a Granada, ciudad colonial, joya de Nicaragua, y que se parece sospechosamente a la Antigua en Guate... los españoles estamos metiendo mucho dinero para la restauración del casco histórico y la verdad es que se nota, vaya que si se nota... Por lo demás, Granada es un bullicio continuo de nicos mezclados con una gran comunidad de extranjeros, fundamentalmente gringos (es cierto que Centroamérica es el patio de atrás de los estadounidenses...). Bueno, o debo decir que era bulliciosa, porque para primeros de septiembre, cuando llegué ahí, los hostales estaban llenos, pero ahora, de vuelta, está todo desierto. Se nota que la mayoría de gente que viaje es estudiante, y ya les toca la vuelta al cole... Así que a partir de ahora creo que mi viaje va a ser mucho más solitario y tranquilo... tiene su parte buena y su parte mala... Costa Rica, a donde ire la semana que viene, va a ser un palo, mucho más caro, mucho más desarrollado turísticamente,y dudo bastante si por extensión mucho más bonito que lo que he visto hasta ahora... Me desvío del tema, como casi siempre :-) El caso es que en Granada, como dicen aquí, nos "dilatamos" 3 o 4 días, comiendo pizza y perritos calientes jeje, puede parecer frívolo, pero cuando llevas 1 mes comiendo arroz con frijoles en Guatemala, y llegas a Nicaragua, y el plato típico es Gallopinto (básicamente arroz con frijoles ;-) ), como que toca un poco la moral. De Granada dejo algunas fotitos, y el conocer a Ossi, un chico rasta finlandés con el que estoy viajando todavía... Y entre medias, me fui con Shelley a una laguna pequeñita que se creo en el crater de un volcán, la Laguna de Apoyo, cerca de Masaya, a medio camino entre Granada y Managua. Es el tipo de sitio donde uno se puede quedar meses y meses, o toda una vida, como llevaba la canadiense dueña del hostal. Ahí pasamos una noche, nos bañamos en el lago, con el agua más cristalina que he visto en mi vida, hicimos un poco de ejercicio con los kayaks, en fin, una gozada! Al día siguiente, visitamos el mercado de artesanías de Masaya y por la tarde subimos al parque nacional de Masaya, donde hay un volcán todavía activo, en la foto podéis ver las fumarolas. En ningún otro país del mundo te dejarían subir tan cerca de los gases, pero esto es Nicaragua, bendita seguridad jejeje! :-) Y después de esos días por el Pacífico, o cerquita, en Granada, tocaba cambiar completamente de aires y poner rumbo a la costa caribeña de Nicaragua. Si os fijáis en un mapa, la inmensa mayoría de las ciudades se concentran en el oeste, y en medio no hay nada... Pero yo quería visitar a mi amigo francés que conocí en Honduras, Sebastien, que vive en Bluefields... para llegar a Bluefields, toda una odisea, 6 horas de autobus nocturno desde Managua a El Rama, donde llegamos a las 3.30 de la mañana, esperamos 3 horas a tomar una panga (barquito pequeño), que nos llevara en otras 2 horas a este puerto caribeño, lleno de afroamericanos con su idioma criollo que no hay diós que lo entienda! Ahí, Ossi y yo (Ossi decidió venirse conmigo ;-) ), nos reunimos con Sebastien en BlueEnergy, una ONG centrada en energía eólica donde estaba voluntariando. Amablemente, nos dejaron quedarnos en la casa comunal donde convivían los voluntarios, irlandeses, americanos, franceses... así que tuvimos una noche muy entretenida, con ron Flor de Caña (por supuesto!) y cena hogareña!. De Bluefields no mucho más que reseñar, que al día siguiente, todaba madrugar de nuevo, para hacer cola 3 horas y conseguir billetes de barco desde Bluefields a las Corn Islands, unas islas paradisíacas situadas a 80km de la costa caribe de Nicaragua... algo parecido a las Bay Islands en Honduras pero con mucho menos turismo... El caso es que conseguimos pasaje para el barco, y ahí nos fuimos, apiñados, durante 6 horas, hasta llegar a la más grande de las 2 islas, Big Corn Island. Después de más de 2 días de viaje, estábamos agotados, así que decidimos pasar la noche ahí, pese a que nuestro destino original era Little Corn Island. Ah, se me olvidaba comentar que en la cola del barco me volví a encontrar a una pareja muy majeta de escoceses, Nikki y Andy, que ya había conocido en la laguna de Apoyo cuando viajaba con la chica australiana. Así que los 4 continuaríamos nuestro viaje al día siguiente, otra hora en barco hasta Little Corn Island. Ahí, mi amigo Sebastien me había recomendado un albergue, el Ensueño, que hace todos los honores a su nombre! Cabañas rústicas, sin electricidad pero preciosas, al borde de la mejor playa de toda la isla, con jardín a pie de playa... el paraíso sin lugar a dudas, el sitio más bonito que me he encontrado hasta ahora! Lo único, un camino de 40 minutos cada vez que queríamos ir a la ciudad, porque estaba bastante alejado el sitio, y había que ir a la ciudad para todo, para comprar alimentos, para cenar, etc.. En el Ensueño compartimos cabaña Ossi, Nikki Andy y yo, junto con un chico holandés que se quedaría con nosotros sólo 2 días... Y los días en la isla poco que contar, levantándose pronto (para variar, no puedo dormir cuando hay luz), leyendo en la playa, bañándose en el caribe, preocupándose por cosas como a que hora y que comer, etc... Como no había cocina, un día tocó improvisarse un fuego en la playa y cocinar una pasta con vegetales! vida rústica total... Y yo aprovechando que tenía mono de buceo, pues me apunté al curso avanzado, que salía bien de precio. Lo bueno del curso avanzado, es que elijes 5 especialidades y te centras en ellas... Así que el sábado y el domingo, me tocó practicar ejercicios de flotabilidad, de navegación con brújula dentro del agua, me tocó una inmersión profunda (aunque no demasiado, apenas 23 metros), y lo mejor, fotografía submarina (a ver si subo alguna de las fotos que tomé), y de postre, buceo nocturno! impresionante como cambia el mar cuando se hace de noche, las langostas y los calamares salen a pasear... y tuvimos mucha mucha suerte y vimos unos cuantos tiburones nodriza, y una tortuga verde gigante, que mi monitor, que lleva 2 años en la isla, decía no había visto nunca, estaba emocionado el, imaginaos yo! En fin, que ya soy buceador avanzado uuuuhhhh jejeje, es adictivo, la verdad sea dicha. El domingo nos volvimos a encontrar con Sebastien, que venía a pasar un fin de semana romántico con su novieta, y el lunes tocaba irse de la isla :-( pero como sólo hay un barco semanal (puedes coger un avión, pero te cuesta la broma 100 dólares que no estabamos dispuestos a gastar), había que espera hasta el jueves siguiente, y yo no tengo tanto tiempo. Así que nos metimos en un barco carguero que salía a las 7 de la tarde de Little Corn Island, y llegaba a El Rama a la 1 de la tarde del día siguiente, una delicia de viaje vamos, acomodados entre mercancías y pescaditos durante 18 horas! Y al llegar a El Rama, subirse a un autobus hasta Juigalpa, 4 horas después, donde hicimos noche. Al día siguiente, otras 4 horitas y 3 autobuses más para volver a llegar a Granada, donde hemos descansado (bien nos lo merecíamos!). Hoy toca irse a la isla de Ometepe, una isla con 2 volcanes en el lago de Nicaragua, destino turístico recomendado por todo el mundo! Así que me voy a ir poniendo en marcha!. Joe, esta vez si que he sido breve con el post no? Debe ser que me voy contagiando del ritmo caribeño, y me da pereza ya hasta escribir el blog :-) Pero he conseguido subir bastantes fotos, están en Picasa, las de El Salvador y todas las de Nicaragua hasta la fecha! Besos y abrazos! seguiré informando!

Boda guatemalteca, El Salvador!

Saludetes a todos desde Nicaragua, desde León, antigua capital nicaragüense, capital política (muy pero que muy sandinista) y cultural, y ciudad natal del gran poeta Ruben Darío. Acabo de darme una vueltecilla por la catedral, a ver donde estaba enterrado, pero pensé que ya tocaba escribir el blog no? Porque me quedé en Guatemala, y en estas 2 semanas, he cruzado 3 fronteras, desde Guatemala a Nicaragua pasando por El Salvador, y hay mucho que contar. Empezaré por la boda guatemalteca a la que fui tan amablemente invitado por Diana. Andaba yo por la jungla de El Petén, recordáis? 3 días por la jungla para terminar en esas maravillosas ruinas de Tikal. Y en un periquete, con escala en Rio Dulce y reencuentro con las chicas vascas de El Remate, me planté de nuevo en la capital, en Guate, que todo el mundo dice que es feísima, pero yo le voy encontrando el punto, porque a lo tonto me he pasado 1 semana por ahí. Claro que es mucho más entretenido cuando conoces a alguien por ahí ;-) . El caso es que llegue el viernes noche, me fui a cenar con Diana, y a la cama prontito, que el día siguiente tocaba boda (por cierto, y para que la gente se eche las manos a la cabeza, fue la primera boda a la que he ido en mi vida jeje, que queréis! mis amigos todavía no se casan y no tengo tanta familia :-) ). La boda era en Reu, a 4 horas de Guate, así que ahí me monté en el 4x4 de Viky, y fuimos 7 chicas y yo rumbo a la boda... vamos, mejor acompañado imposible! Ah, no conté la odisea para comprar un pantalón de vestir y una camisa la noche anterior para la ocasión... por supuesto, todo el mundo en la boda iba con traje, por supuesto, yo sin corbata, con la camisa por fuera, y sin zapatos, asi que con sandalias! todo un punto jejeje. Pero después de unos cuantos whiskys casi que uno ni se acordaba de eso. Llegamos el sábado al hotel donde nos ibamos a alojar esa noche, un hotel temático con edificios tipo la Fontana de Trevi, otros como Moulin Rouge.. y además subvencionado por el estado, una pasada vamos! Las chicas amablemente me convidaron al hotel, por aquello de que el presupuesto de un mochilero no se lleva demasiado bien con los gastos extras de una boda. Sorprendentemente, en 1hora estaban todas arregladas y bien guapas para ir a la boda... a la iglesia del pueblo/ciudad! Ah, no he dicho que se casaba una chapina con un chico madrileño! (que pequeño es el mundo!), de Aluche, jeje. Por lo visto, hace 4 años se fue a Guatemala a hacer algo de trabajo voluntario, y ahí se quedó... y viendo a la novia, no me extraña que se quedara jejeje :-) El caso es que asistimos a la ceremonia religiosa, pelín aburrida, no lo voy a negar, porque además no se oía nada al cura, yo que quería ver si tenía voz de español jeje (porque aquí, mucha gente dice que parezco un cura, por mi acento español, todavía hay muchos dando sermones por las inglesias de Centroamérica...). De la iglesia, de vuelta al hotel, donde nos llevaron en trenecito al banquete de bodas... todo un acierto el trenecito, especialmente a la hora de volver, porque para cualquiera de nosotros, "manejar el carro" habría sido toda una odisea :-) Ya en la mesa, primera decepción, yo en el país del ron, y sólo ofrecen Whisky, el único alcohol que soy incapaz de beber (o eso creía jeje). El caso es que ya estaba pelín acojonado por aquello de que me iba a tocar bailar (a mi bailar!), con las 7 chicas que llevaba de acompañantes, ya me lo habían dicho repetidas veces, y la única manera de "escapar", bueno, no realmente escapar, era emborracharme antes :-). Así que hice de tripas corazón, me dejé recomendar por Susana que me dijo que tomara el Whisky (Jack Daniels 12 años al menos..) con gaseosa, y vamos ,que al cabo de 8 copas no notaba mucho su sabor... :-) Así que objetivo cumplido, también el de bailar, con más pena que gloria... (estoy pensando seriamente contratar una profe particular allá por Colombia :-) ). Al final, no por tirarnos flores, pero éramos los más marchosos de la boda, vamos, que hasta el novio se venía a servirse whisky, porque teníamos en el bote al camarero y no hacía más que traernos botellas jeje, nos debimos beber como 5 entre 7.. echad cálculos! A las 3 y media o así, sin ninguna gana de irme y prácticamente arrastrado por las niñas, nos echaron del convite, y nos fuimos a dormir. Me lo pasé genial, así que muchas gracias a todas las niñas chapinas que me acompañaron y me trataron de lujo, gracias a Diana, Susana, Rosa María, Viky I, Viky 2, Maria Eugenia y Heidi (creo que he escrito bien todos los nombres :-) ). Lo peor fue al día siguiente, vaya resaca! y vaya infierno de viaje de vuelta, con dolor de cabeza, escalofrios y demás.. en su momento pensé que sería una simple resaca consecuencia de mi primera experiencia con el whisky, pero, visto lo visto la semana siguiente, parece ser que por fin mi cuerpo hizo crack, y tras varios avisos y 3 meses, mitad de viaje, caí moderadamente griposo-enfermo. Así que mis planes de poner rumbo a El Salvador al día siguiente se truncaron, dedicándome el lunes entero literalmente a no hacer nada, salvo un almuerzo con Sofía, otra de las amigas de Diana que quería venirse al Salvador a la playa conmigo. El martes no me encontraba mucho mejor, pero puse rumbo a Santa Ana, una ciudad anodina y polvorienta cerca de la frontera con Guatemala. Ahí, me dí una sesión de cine y de televisión por cable en el hostal donde me estaba quedando. Mi idea era escalar un volcán cerca de la ciudad, pero el miércoles estaba que me moría, así que opté por el plan cine. El jueves tocaba reunirse con Sofía en El Salvador, capital, para de ahí tomar un bus hasta las playas de cerca de La Libertad, famosas en el mundo entero por la calidad del surf. El caso es que a Sofía le engancharon para una reunión, y en lugar de llegar a las 12 de la mañana, tuve que esperarla en la capital hasta las 7 de la tarde. Para cuando llegó, hicimos noche ahí, ya no había buses, pero mientras tanto, me dio tiempo a darme un garbeo por el caos salvadoreño. Ya se que la gente dice que las ciudades centroamericanas son horribles, pero yo les veo a todas cierto encanto, debe ser porque soy madrileño de pura cepa y me encanta la ciudad :-) . El parque central siempre es una maravilla, con su palacio episcopal, con su catedral, y los mercados merecen sin duda una visita!. Luego, como contrapunto, también tienen centros comerciales / malls al más puro estilo americano, donde se aprecia muy bien el contraste entre los que no tienen nada (que evidentemente no están en esos centros comerciales), y los que tienen todo a base de aprovecharse de los primeros. El viernes pusimos rumbo, vía chicken bus as usual, a las playas del sur. Nos decidimos por la Playa del Sunzal, una de las mejores valoradas.. y es decir mucho, porque las infraestructuras turísticas brillaban por su ausencia! Sólo un pequeño pueblaco con 4 casas y otros tantas pensiones/hoteles. Nuestra primera experiencia con el océano salvadoreño, pues con bastante respeto la verdad. Playas negras, de arena volcánicas, con unas olas, hablando claramente, de cagarse! y una resaca que como para meterse más de 10 metros en el mar, vamos, que no salías! en resumen, paraíso para los surfistas, no tanto para los pobres nadadores que queríamos un poco de tranquilidad. Porque estando ahí, decidí que no era plan de ponerme a hacer surf y abandonar a Sofía, así que decidí dedicarme a ser un dominguero playero más, y postponer el surf para más adelante, probabablemente en las costas nicaragüenses. Esa noche, nos acercamos a la Playa del Tunco, donde había alguno que otro restaurante donde pudimos degustar cocktails de mariscos a un precio ridiculamente bajo, y también degustar una bonita puesta de sol, como atestiguan las fotitos. Las playas de El Tunco eran bastante más agradables, y ya sabiendo como funciona el tema de las mareas por ahí, y que no es muy recomendable meterse a mediodía, nos fuimos adaptando, y el día siguiente sábado lo disfrutamos bastante, con un tiempo envidiable, nada de lluvia, y mucha lucha contra las olas... muuucho más divertido que meterse en el Mediterráneo, donde nunca pasa de nada!. El sábado noche, de nuevo de restaurante, porque de discotecas por ahí ni hablar, a las 21 estaba todo muerto jeje! Al día siguiente domingo, pusimos rumbo de nuevo a la capital, donde Sofía cogió el autobus de vuelta para Guate City, y yo me monté en otro con el objetivo de escapar de El Salvador lo más lejos posible. Lo más lejos posible significó otra sucia ciudad, la de San Miguel, ya cerca de la frontera con Nicaragua. Pasé la noche sin más pena que gloria, y al día siguiente, madrugón y todo el viaje en diferentes buses. Bus de San Miguel a Santa Rosa de Lima, bus de Santa Rosa a la frontera de El Salvador con Honduras (porque no tiene frontera directa con Nicaragua). Bus cruzando Honduras hasta la frontera de Honduras con Nicaragua, bus de la frontera de Nicaragua hasta León, todo ello aderezado con unas cuantas horas de espera entre bus y bus, donde te dicen que "enseguida salen", su puta madre! menos mal que uno ya está acostumbrado con el "ahorita" de estos lugares, y que uno está de vacaciones y no tiene ninguna prisa... aún así, muchas veces es frustrante. En el último bus, me encontré con una chica australiana con la que estoy viajando ahora mismo, muy majilla ella, es intérprete para sordos. La verdad es que la mayoría de la gente que viaja es gente muy maja y con trabajos bastante interesantes la verdad. Curioso que el lenguaje de los sordos no es universal, no lo sabía, así que un sordo australiano no puede entender a otro americano... El caso es que llegamos derrotados a León, menos mal que esta ciudad tiene un aire cosmopolita, lleno de cafés y de buenos hostales, con mucho ambiente mochilero. Nos quedamos en el Vía Vía, una especia de franquicia donde yo ya me había tomado un par de cervecitas en Copán Ruinas, Honduras. Hoy, ha tocado día de relax, de visitar la ciudad, la catedral, las distintas iglesias, de lavandería y de decidir que hacer con mi vida la próxima semana. Planeo cruzarme todo Nicaragua hasta la costa del caribe, bastante poco poblada, hasta Blufields, a ver al chico francés que conocí en Honduras... y de ahí un barco a las islas caribeñas de el Maíz. El problema es que eso me va a llevar casi 10 días, y no tengo mucho tiempo, apenas 3 semanas para cada país desde ahora hasta que me regrese a España (3 semanas puede parecer mucho, pero creedme que no lo es). Igual mañana vamos a unas playitas por aquí cerca, para no perder el moreno jeje, y luego pondremos rumbo a Granada, otra joya colonial nicaragüense. Veremos a ver... Ah, si no veis demasiadas fotos, es porque, cago en to!, la tarjeta de memoria se me jodió, y perdí todas las fotos de la boda (las que veis son del facebook de las chicas guatemaltecas), todos los vídeos desde hace 2 meses (porque los vídeos no los he estado subiendo a Internet :-( ), y las últimas fotos de Guatemala y algunas de El Salvador. Podía haber sido peor, pero aún así jode bastante bastante... voy a acabar odiando a los ordenadores jejeje, me replantearé que hacer con mi futuro cuando vuelva a España... la verdad es que estos viajes te cambian.... No me enrollo más, voy a cenar algo que me muero de hombre (son las 8, pero aquí, es casi hora golfa jejeje). Besos y abrazos a repartir adecuadamente, y que os sea leve para muchos la vuelta al cole, que ya comienza Septiembre....